Elogio al sonido imperfecto ‹ Sientemag

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No se consideran pioneros en el género, dicen tener varios ‘errores’ en sus presentaciones y no buscan un sonido perfecto. Entonces, ¿qué tiene de especial la dupla Dengue Dengue Dengue que los hace tan queridos y aclamados en todas las fiestas del circuito centro-oeste de Lima? De aquí en adelante daremos un paseo psicotropical junto a estos bienaventurados de la cumbia digital.

El dúo, conformado por los siempre enmascarados Felipe Salmón y Rafael Pereira, nació hace casi dos años por pura casualidad. “Felipe tiene otro proyecto que se llama Zolcan braker y cuando él hacía la música, yo le hacía los visuales, entonces ya habíamos chambeado juntos”, nos dice Rafael. Felipe mira hacia arriba como visualizando un momento especial y cuenta: “Nos invitaron a tocar a Trimarchi (Argentina) y ahí escuchamos y vimos por primera vez la movida tropical-electrónica”. Y Rafael que deja en claro que “no fueron los primeros, pero los que crearon la movida fueron los argentinos. Entonces un día llegamos y vimos la movida ya armada, a cuatro músicos con estilos diferentes y haciendo que todo funcione”. Eso, como era de esperar, los deslumbró.

Cuando regresaron a Lima no pararon de recordar aquello que habían vivido. Felipe y Rafael quedaron inspirados y decidieron juntarse y formar lo que hoy conocemos como Dengue Dengue Dengue. El nombre, fiel a la espontaneidad que caracteriza al dúo, nació luego de ver “un vinilo por la casa que daba vueltas que decía dengue dengue dengue. Era de un pata que agarraba bastantes ritmos tropicales como el mambo, cha cha chá, merengue y varias cosas más y hacía su versión de esos géneros con una vaina que se llama el dengue, que creo que lo creó Perez Prado, que es un ritmo del mambo”, agrega Salmón.

Tenían el nombre, sabían lo que querían tocar, prometían una experiencia audiovisual única y contaban con el apoyo del grupo del que formaban parte, el Colectivo Auxiliar, conformado por cinco personas con proyectos diversos, algunos elaborados juntos y otros no tanto. Solo faltaba llevar la propuesta a escena y esto no era muy difícil puesto que Felipe venía de hacer trabajos con música y visuales y Rafael igual, aunque él asegura que ninguno de los proyectos que hicieron antes habían tenido esta popularidad (la de Dengue), algo que Felipe considera “más comercial”.

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“Nuestro set es mitad en vivo mitad preparado. Agarramos cosas de todos lados pero siempre algo más le metemos en vivo para que tenga esa sensación de que está pasando algo frente tuyo, ¿no? Estamos tratando todo el rato de mantenernos ocupados, de darle un giro a eso, por eso es que muchas veces se escuchan errores. No todo está perfectito y creo que eso hace que se sienta humano, que sea más cálido y que la gente lo aprecie más”, habla Rafael.

Dos años después de su primera presentación, la dupla estaba ahí, en el tercer piso de su centro de operaciones junto a nosotras y su gata. Si bien estábamos hablando de ritmos tropicales y el sol se metía por las ventanitas de madera, había una presencia invasora en el cuarto. Era inevitable no ver las máscaras por delante y detrás. Esos seres multiformes son las herramientas imprescindibles en cada presentación de Dengue. Ellos recuerdan que en uno de sus primeros eventos tocaron sin máscaras, ese recuerdo es imborrable porque nunca dejan de ponérselas. Ellos mismos compran la pintura y los materiales necesarios para confeccionarlas. Pero estas no son accesorios ni nada parecido, porque cuando Rafael y Felipe se ponen las máscaras se sienten con más poder, se liberan. Sin la máscara se sienten retraídos, dice Pereira.

Vj Sixta

Eso por parte de ellos, pero los asistentes, quienes viven esta experiencia audiovisual alucinante, no sólo se nutren de ver cómo estas máscaras adquieren vida propia al compás de la música. En escena también aparece Vj Sixta, la encargada de crear esa atmósfera (vale repetir) alucinante. “La parte visual no es ni más ni menos importante. Simplemente es parte esencial del proyecto. Desde el principio fue así”. Ya vamos hablando de varios elementos: música, máscaras, visuales. Dengue es eso y es más.

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Lo que Vj Sixta logra mientras danza y mira atenta la pantalla de su computadora es producto de un trabajo a varias manos. Los videos que se proyectan en el escenario los hacen Rafael y Felipe, luego ellos le dan el material a Sixta y ella le adhiere un poco de lo suyo para luego mezclarlo en vivo. La receta es: A lo que siente le va dando forma y vida hasta crear un lenguaje visual particular y único.

A la música, máscaras y visuales falta agregarle un elemento más, y es el montaje, ese que te hace sentir que estás en una fiesta de Dengue Dengue Dengue, en su mismísima casa. Este trabajo responde a dos nombres: Esteban y Juan, encargados de armar las pantallas, aquellas que se muestran imponentes sobre el escenario.

Toda esta puesta en escena, cuya calidad incrementa en cada edición de las fiestas “TOMA!”, es producto del colectivo de arte audiovisual “Colectivo Auxiliar”, que es una disquera, una productora de fiestas y varias cosas a la vez. Lo que ellos quieren como grupo de trabajo es poder autogestionar sus proyectos con un nivel más profesional e ingresar a otras áreas que también les interesan, esas a las que por ahora no pueden acceder por falta de recursos.

Fiesta TOMA!

Precisamente bajo el sello de Colectivo Auxiliar es que Dengue acaba de sacar su primer disco, “Alianza Profana”. El disco es algo distinto a lo que Salmón y Pereira proponen en las noches de fiesta. La placa apunta más a lo electrónico, tiene un poco de sampleo y cosas antiguas pero no tiene una melodía ni estructura, es algo más digital. Es cumbia con sonidos de Inglaterra, algo que Rafael menciona una y otra vez todo el tiempo de la conversación, lo que se llama la movida u.k bass (una colección de varios estilos musicales urbanos con influencias americanas).

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Entonces la curiosidad mata y les preguntamos que por qué un disco si su propuesta, tal y como la entendemos, está hecha para fiestas. Y ellos nos responden que “El disco permite expresar otras cosas que no podemos hacer en las fiestas. Es un disco para escuchar, es un reflejo de que hay otros intereses en Dengue”. Las dudas se van apaciguando. Dengue no es moda, es una evolución, ellos no creen dejar el lado tropical pero sí aseguran que pueden cambiar.

Primer disco de Dengue: Alianza Profana.

¿Intentan decir algo con el proyecto? Que sí, dicen, “utilizar la cumbia es como un rescate de la música peruana”, eso comenta Felipe. Rafael relexiona, “de hecho que sí pero tampoco se trata de llegar y decir ‘la música del Perú es la mejor o somos Marca Perú’. Para nada, yo creo que nuestra onda es global. Como que la cumbia está fuerte ahí porque es nuestra, pero de hecho nos interesan cosas que están sucediendo en otras partes del mundo y eso se refleja en nuestra música. Entonces sí nos gusta rescatar lo nuestro pero no nos gusta llevar la bandera”.