Muestra en digital – Festival de Cortos Valencianos
Tiempo: 25 min – País: España – Año: 2010 – Dirección: José Enrique March
El día a día de una escuela de interpretación desde el punto de vista de un falso documental. Un equipo de cámaras entra en los pasillos y aulas de un centro de arte dramático. Bajo la atenta mirada de este equipo de televisión, la cámara registra todo tipo de situaciones cotidianas y divertidas a la vez. Será el propio director de la escuela quien ejerza de maestro de ceremonias ante el singular reportaje. A partir de entonces, los personajes principales, centrados especialmente en los alumnos de primero y sus profesores, intercambiarán experiencias y mostrarán su lado más caótico y tierno del mundo de la interpretación.
El desamor de Ana
Tiempo: 25 min – País: España – Año: 2008 – Dirección: Javier Ros
Ana sufre un duelo interior: amor y desamor, dos sentimientos opuestos y mezclados en su mismo corazón que le harán reaccionar de una forma poco común.
Un cuento chino
Tiempo: 12 min – País: España – Año: 2003 – Director: Antonio Llorens Sanchis
Historia de la emigración de una familia china que determinará las costumbres típicas de la Comunidad Valenciana Una recreación de los años 20, muda, con rótulos, que narra los avatares de una familia de campesinos chinos ocupados en el cultivo del arroz y otras artesanías.
Algo queda
Tiempo: 16 min – País: España – Año: 2010 – Dirección: Ana Lorenz
‘Algo queda’ habla de la ardua tarea que desempeñan los cuidadores de enfermos de Alzheimer. De esa dedicación, ese sacrificio desinteresado, que no espera nada a cambio, cuando solo está por venir el peor de los desenlaces.
Marxmadera
Tiempo: 9 min – País: España – Año: 2009 – Dirección: Antonio Llorens
Historia de un crítico de cine enloquecido por su pasión por Groucho Marx, a quien consigue evocar físicamente y, sobre todo, remedar y seguir fielmente sus pasos. Da igual que entre en una oficina bancaria, que acuda a una rueda de prensa o que intente conseguir un préstamo; siempre recurre a frases de Groucho Marx, convencido de la utilidad de sus razonamientos.





