Las caras del mundo: Mollard y el (re)descubrimiento de las figuras que nos rodean

La muestra fotográfica del francés Claude Mollard tiene una lógica de captura. La naturaleza capturó a Mollard, la cámara capturó el capricho de un tumulto de hojas o una pared en una foto, la foto atrapa al espectador con su fuerza inexplicable. Que el nombre de la exposición sea “Orígenes: Los rostros de antes de los dioses” no es, a la luz de una aproximación honesta a la muestra, una exageración.
Mollard juega con el entorno, se permite buscarle formas. “Un ejercicio lúdico y que todos hemos hecho de niños” dice Alfredo Vanini, responsable de que Mollard venga al Perú. Cuando Vanini fue a Francia por una beca conoció a Mollard y le planteó venir a Lima a dar unas conferencias. Mollard aceptó con la condición de que le consiga un lugar donde exponer sus fotos. Trato cerrado.
Sus fotos van desde figuras antropomórficas halladas en la superficie de un hongo o la corteza de un árbol en la India hasta los restos de pinturas en paredes de Pompeya, una abadía española y muros roídos en el Medio Oriente.
La disposición en el Museo Pedro de Osma resultó ideal, sugería un paseo sensorial más que interesante. Ahora Mollard, que estuvo dos semanas en Cusco e hizo varios cientos de fotos, regresará el próximo año para hacer una exposición solo de esas fotos, evidentemente, en Cusco.




