De momentos malos y de cosas buenas
Por Omar Espinoza.

Hoy vi nuevamente la película “El cantante”, donde se intenta realizar una biografía del gran Héctor Pérez (Lavoe) vista desde los ojos de su esposa Puchi Román. Realmente no incidiré mucho en criticar el film pues esta sección se refiere a la música y seria vano ponerme a hablar de otras cosas. Pero si de algo no estuve conforme fue en el escaso uso del material discográfico en el filme. El tema “El cantante” fue quemado hasta el cansancio dejando de lado valiosas obras como la que estoy poniendo en la imagen.
“Comedia” de 1978 es realmente un disco que lo tiene todo. Fue grabado en un momento donde reaparecía, luego de dos años fuera de los escenarios por sus marcados problemas con las drogas y donde ya estaba alejado de su hermano Willie Colón, con quien tenía constantes discusiones por el mismo problema. Sin embargo, “el diablo” no dejo de ser su productor en este álbum, el tercero como solista, y que lleva el sello de Fania Récords. La inspiración para regresar tal vez la encontró en un joven sonero que le compuso un tema que sería trascendental para el cambio de actitud que Lavoe tendría en este álbum.
“El cantante”, original de Rubén Blades, fue un punto aparte para alguien que tenía una vida de estrella, inundada de drogas, sexo y desenfreno (¿eso no es parte del rock?). Con este tema Lavoe mostró su lado más humano y desde la portada del álbum ya se notaba la ironía de vivir siendo una estrella, obligada a sonreír para complacer a su público….“y nadie pregunta si sufro, si lloro, si tengo una pena que hiere muy hondo. Yo soy el cantante por que lo mío es cantar y el público paga para poderme escuchar”.
El segundo tema del disco es el que le da el titulo. “Comedia” es un desgarrador tema ¿biográfico? “Supe de la vida lo que nunca quise oír, mucho has de llorar poco has de reír”. Una vida suerte de tragedia griega. Un Sísifo del siglo XX condenado por los dioses a llevar hasta la cima de la montaña una enorme roca que siempre volverá a caer.
La temática romántica llega con “la verdad” donde reza ese coro… “Y si me quieres canto, si no me quieres lloro”. Por otro lado, la reflexión se acentúa en “Tiempos pasados” donde parece quedar reflejado su carácter nostálgico… “Tiempos pasados que nunca volverán. Fue como un sueño o una estrella fugaz. Los tiempos cambian esa es la realidad”.
Acto seguido llega un “sutil” tema de desamor, que pregona, “Y como llegaste a mí, aléjate bandolera. Si te tiro por la ventana, te subes por las escalera.” “Bandolera” destila la amargura por las traiciones amorosas, con unas frases que se prestan a la polémica, pero que al ritmo demoledor de la excelente orquesta, acaban por resultar divertidas. Aunque seguidamente llega la reflexión en bolero: “¿Por qué te conocí? Si ya era tarde con tu ausencia febril, tu me engañaste”
Finalmente encontramos una descarga de ritmo, un himno al movimiento corporal, son del puro con “Soncorosongo” Un final digno del retorno al escenario del gran Lavoe y de la chispa que lo conducía a bailar con su sombra en cada presentación… A la le leeeee…
PD: Dejo, para los que quieran compartir el sentimiento, la canción que me llevó a recorrer el disco de este gran maestro, que le cantó “a la vida de risas y penas, de momentos malos y de cosas buenas” y de quien el mundo seguirá hablando por siempre. Pues la muerte física lo hizo inmortal y eterno. Una leyenda, sin duda.





